La directiva ATEX (del francés ATmosphères EXplosibles) clasifica las zonas industriales con riesgo de formación de atmósferas potencialmente explosivas (por vapores, gases o polvo inflamables) y exige el uso de equipos eléctricos y mecánicos certificados para esas condiciones.
En las estaciones de servicio, las áreas alrededor de los surtidores, las bocas de llenado de depósitos subterráneos y los venteos son zonas ATEX: los trabajadores deben llevar calzado antiestático, los aparatos eléctricos y los vehículos de servicio deben ser certificados para esas condiciones. Fumar en estas zonas está prohibido no solo por normativa, sino por razones físico-químicas obvias.