El craqueo es el proceso de refino por el que se rompen moléculas largas de hidrocarburos (típicamente gasóleo de vacío) en fracciones más ligeras como gasolina y gasóleo de automoción. Existen dos variantes principales:
- FCC (Fluid Catalytic Cracking): el más común. Usa un catalizador en lecho fluidizado a unos 500 °C.
- Hidrocraqueo: opera con hidrógeno y alta presión. Produce gasóleos de mejor calidad.
La capacidad de craqueo es lo que determina el rendimiento de una refinería: cuántos litros de gasolina y diésel por barril de crudo. España es exportadora neta de gasóleo porque sus refinerías tienen capacidad de craqueo suficiente.