El caudal de un surtidor es la cantidad de carburante que dispensa por unidad de tiempo, expresado en litros por minuto. La normativa europea fija un caudal máximo de:
- 40 L/min para gasolinas en vehículos ligeros (para evitar salpicaduras y vapores).
- 100 L/min para diésel en ligeros; más alto en surtidores de flota y camiones.
El caudal efectivo depende del estado de la bomba, la viscosidad del carburante (más lento en frío) y la presión de la instalación. Los surtidores de alta velocidad en área de camiones pueden superar los 200 L/min.