La viscosidad del gasóleo es su resistencia a fluir. Es un parámetro clave para el correcto funcionamiento del sistema de inyección: demasiado espesa y el gasóleo no fluye bien; demasiado fluida y la bomba de alta presión no se lubrica correctamente.
En invierno, el gasóleo puede gelarse en el depósito o en los filtros, impidiendo el arranque. La norma EN-590 fija el Cold Filter Plugging Point(CFPP) que el gasóleo debe superar según la clase climática del país. En España el CFPP del gasóleo estándar es de –15 °C para zonas árticas y –5 °C para clima templado. En zonas de montaña en invierno, el gasóleo de invierno tiene aditivos antigelantes.