El CCS (Combined Charging System) es el estándar de recarga rápida adoptado por la Unión Europea para vehículos eléctricos. Combina el conector Tipo 2 (recarga lenta en corriente alterna) con dos pines adicionales para corriente continua a alta potencia. Permite recargar de 50 kW a 350 kW según la estación y el vehículo.
Casi todos los vehículos eléctricos comercializados en Europa desde 2018 son compatibles con CCS de forma nativa. Excepciones notables incluyen los Tesla fabricados antes de 2019 (que usaban su propio estándar) y algunos modelos asiáticos heredados que utilizan CHAdeMO. La normativa europea AFIR exige que todos los puntos de recarga rápida nuevos incluyan al menos un conector CCS.
Una sesión típica de carga CCS en estación de 150 kW permite recuperar el 80 % de batería de un vehículo medio (60-80 kWh) en 20-25 minutos. Las estaciones ultrarrápidas de 350 kW (Ionity, Iberdrola Plus) reducen ese tiempo a 12-15 minutos pero solo los vehículos premium con sistemas de gestión térmica avanzados aceptan esa potencia sostenida.