El downsizing es la tendencia de la industria del motor desde los años 2000 a reducir la cilindrada de los motores manteniendo o aumentando la potencia mediante turboalimentación, inyección directa y otras técnicas.
Un ejemplo clásico: sustituir un motor atmosférico de 2.0 litros y 130 CV por un 1.0 TSI de 115-130 CV. La cilindrada baja un 50 % pero la potencia se mantiene. El consumo homologado baja entre 1 y 2 litros por 100 km porque a regímenes parciales el motor pequeño es más eficiente.
La transición al eléctrico está revirtiendo parcialmente esta tendencia en algunos segmentos, pero el motor de combustión que queda en producción es masivamente downsized.