El motor Otto es el motor de combustión interna en el que la mezcla aire-combustible se comprime moderadamente (~10:1) y se enciende mediante una bujíaque genera una chispa eléctrica. Es el motor estándar de los vehículos de gasolina y debe su nombre al ingeniero alemán Nikolaus August Otto, que lo desarrolló en 1876.
Comparado con el motor diésel, es más simple, ligero y emite menos NOx y partículas, pero su eficiencia térmica es menor (25-35 %). Por eso un coche de gasolina suele consumir 1-2 litros más por 100 km que su equivalente diésel.