El Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) es el impuesto sobre el consumo propio del archipiélago canario, que sustituye al IVA peninsular. Su tipo general es del 7 % (frente al 21 % del IVA). Para carburantes se aplica el tipo reducido del 0 % o 3 % según el producto.
Esto explica por qué los precios de la gasolina y el diésel en Canarias son sistemáticamente más bajos que en la Península: el Archipiélago tiene una fiscalidad indirecta menor por su condición de región ultraperiférica de la UE y su régimen especial reconocido en el Estatuto de Autonomía y en los tratados europeos.