La intensidad de CO₂ del transporte mide las emisiones en gramos de CO₂ equivalente por unidad de servicio de transporte: g/pasajero-km para pasajeros o g/tonelada-km para mercancías.
En España, el turismo de gasolina medio emite ~130-150 g CO₂/km en ciclo WLTP. El mismo trayecto en transporte público (autobús urbano) emite ~70-80 g CO₂/pasajero-km (con ocupación media). Un BEV con el mix eléctrico español actual emite ~40-60 g CO₂/km en análisis de ciclo de vida completo.
La reducción de esta intensidad es el objetivo operativo de los planes de clima y del PNIEC para el sector del transporte.