El PERTE VEC (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado) es el principal instrumento de política industrial española para atraer inversión en movilidad eléctrica. Aprobado por el Consejo de Ministros en julio de 2021, está financiado con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) ligados a los fondos europeos Next Generation EU.
Su objetivo es catalizar la cadena de valor completa del vehículo eléctrico en España: gigafactorías de baterías, fábricas de componentes (células, módulos, BMS) y desarrollo del mercado interior de recarga, además de la digitalización y el reciclaje de baterías.
El programa se ha desplegado en varias convocatorias. La primera (PERTE VEC I) movilizó una dotación pública del orden de 3.000 millones de euros y la segunda (PERTE VEC II) amplió la inversión con nuevas líneas para proyectos tractores, según las órdenes de bases publicadas por el Ministerio de Industria y Turismo en el BOE. La cifra concreta adjudicada en cada convocatoria varía y conviene consultarla en la fuente oficial.
Para el sector de los carburantes, el PERTE VEC es relevante porque acelera la sustitución del parque de combustión por vehículos eléctricos, lo que a medio plazo presiona a la baja la demanda de gasolina y gasóleo en estación. Es la pieza industrial que acompaña a los objetivos del PNIEC para el transporte.