El Acuerdo de Viena de diciembre de 2016 fue el primero en el que la OPEP y productores no miembros liderados por Rusia coordinaron un recorte de producción conjunta (1,8 millones de barriles diarios). Fue la respuesta al desplome del Brent por debajo de 30 USD/barril provocado por la sobreoferta delshale estadounidense.
El acuerdo marcó el inicio de la alianza OPEP+, que desde entonces opera de forma coordinada para gestionar los niveles de producción. El precio del Brent se recuperó hasta los 70-80 USD en 2017-2018.