Un aditivo detergente es un compuesto químico que se añade al carburante por encima del mínimo que exige la norma técnica (octanaje, azufre, etc.), con el objetivo de mantener limpios los inyectores, las válvulas y la cámara de combustión, evitando los depósitos que se acumulan con el uso.
Es lo que diferencia a las gasolinas y gasóleos «premium» de cada marca (Repsol Efitec, Cepsa Óptima, Shell V-Power, BP Ultimate) del producto estándar: el carburante base es el mismo y cumple la misma norma; lo que cambia es el paquete de aditivos en boca de surtidor.
Su beneficio es real pero marginal en coches con mantenimiento al día y uso normal. Tiene más sentido en motores de inyección directa sensibles a depósitos o tras muchos kilómetros con carburante estándar. No sustituye a una limpieza mecánica de inyectores cuando ya hay un problema.