El octanaje es un índice que mide la resistencia de una gasolina a la autoignición espontánea bajo presión. Un octanaje alto significa que la gasolina solo se enciende cuando la bujía la activa, sin detonación prematura (el fenómeno conocido como picado o knocking). Cuando se produce picado, la combustión se adelanta de forma descontrolada y genera ondas de presión que dañan pistones, bielas y juntas.
Los dos índices estandarizados son:
- RON (Research Octane Number): el que se publica en surtidor en Europa (95, 98). Se mide en un motor de prueba CFR según la norma EN ISO 5164.
- MON (Motor Octane Number): obtenido en una prueba más severa (EN ISO 5163), a mayor régimen y temperatura de admisión. Es siempre algo inferior al RON; la diferencia RON-MON se llama sensibilidad.
La especificación europea de las gasolinas es la norma UNE-EN 228, que fija el RON mínimo de cada producto: 95,0 para la gasolina estándar (E5/E10) y 98,0 para la premium. Esa misma norma limita otros parámetros como el contenido de azufre (máximo 10 mg/kg) o la fracción de bioetanol admitida en mezcla.
El equivalente para el gasóleo es el índice de cetano, aunque mide algo distinto: la facilidad de autoignición, que en diésel sí es deseable. Octanaje alto en gasolina y cetanaje alto en diésel persiguen, paradójicamente, objetivos opuestos respecto a la autoignición.