El combustible no caduca como un alimento, pero sí se degrada con el tiempo por dos procesos: la oxidación (contacto con el aire, que forma gomas y barnices) y la evaporación de los componentes ligeros, necesarios para arrancar en frío.
Vida útil orientativa en un depósito cerrado a temperatura ambiente:
- Gasolina (E5/E10): 3-6 meses sin problemas; el bioetanol puede absorber humedad en almacenamientos largos.
- Gasóleo A: 6-12 meses; con biodiésel mezclado, algo menos por riesgo de crecimiento microbiológico.
- GLP / GNC: estables de forma indefinida; son gases que no se degradan.
Para un coche de uso diario no es un problema: el combustible se renueva en cada repostaje. Solo importa en vehículos parados meses (clásicos, caravanas), donde conviene llenar el depósito (menos aire) y, si va a estar más de un año, drenar parte y reponer.