El CCS (Carbón Capture and Storage) captura el CO₂ emitido por instalaciones industriales (refinerías, cementeras, plantas de gas) o directamente del aire (direct air capture, DAC) y lo almacena en formaciones geológicas profundas (acuíferos salinos, yacimientos de gas agotados).
Para los carburantes, el CCS es clave en dos aplicaciones:
- Producción de hidrógeno azul a partir de gas natural con captura del CO₂.
- Síntesis de e-fuels: el CO₂ capturado se combina con hidrógeno verde para producir carburantes sintéticos.