El consumo real es el que mide el conductor en su uso cotidiano, calculado dividiendo los litros repostados entre los kilómetros recorridos entre dos repostajes. En condiciones normales supera al consumo homologado entre un 15 % y un 25 %.
Los factores que aumentan el consumo real frente al homologado:
- Uso del climatizador o calefacción (especialmente relevante en híbridos).
- Conducción urbana con muchas paradas.
- Carga de pasajeros o equipaje.
- Baja presión de neumáticos.
- Temperatura exterior baja (empeora la combustión y la resistencia al rodadura).