El consumo homologado es el que aparece en la ficha técnica del vehículo y en su publicidad. Se obtiene en el ciclo de ensayo WLTP en laboratorio y se expresa en litros por 100 km.
Aunque el WLTP es más realista que el antiguo NEDC, el consumo homologado sigue siendo inferior al consumo real en la mayoría de los casos: la conducción real incluye el peso de pasajeros y equipaje, uso del climatizador, presión de neumáticos, tráfico urbano congestionado y condiciones climáticas variables que el laboratorio no recrea fielmente.