El coste por 100 km es la cifra que de verdad permite comparar combustibles: multiplica el consumo del vehículo (litros, kg o kWh cada 100 km) por el precio de la energía. Comparar solo el precio del surtidor induce a error, porque cada combustible se vende con una unidad distinta y rinde un número distinto de kilómetros por unidad.
La fórmula es directa: coste/100 km = consumo (por 100 km) × precio por unidad. Con los precios medios actuales del observatorio, un coche de gasolina que consuma 6,5 l/100 km gasta del orden de 10 € cada 100 km, y uno de gasóleo equivalente algo menos pese a que el gasóleo ya cuesta más por litro, por su menor consumo. El GLP o el eléctrico cambian la cuenta por completo.
Es la métrica que usan las calculadoras del observatorio para poner combustibles cara a cara. Puedes simular tu caso en la calculadora de coste anual.