El embargo petrolífero de 1973 comenzó en octubre de ese año cuando los miembros árabes de la OPEP anunciaron que no exportarían crudo a los países que apoyasen a Israel en la guerra de Yom Kippur (EE.UU., Países Bajos, Portugal, Sudáfrica y Rodesia). En paralelo, la OPEP cuadruplicó el precio del crudo, que pasó de ~3 USD/barril a ~12 USD/barril.
Para España, que importaba casi el 70 % de su energía del exterior, fue un shock brutal. Los efectos duraderos: nacimiento de la Agencia Internacional de la Energía en 1974 (para coordinar reservas estratégicas), reconversión industrial y primeros planes de eficiencia energética.