La eficiencia térmica es el porcentaje de la energía química del combustible que el motor convierte en trabajo mecánico útil (movimiento). El resto se pierde como calor en los gases de escape, en el refrigerante y en la fricción.
Valores típicos:
- Motor diésel: 35-45 % (mejor por su mayor relación de compresión).
- Motor Otto (gasolina): 25-35 %.
- Motor eléctrico + batería: 85-95 % (el calor generado es mínimo).
Esta diferencia fundamental explica por qué un coche diésel consume menos litros por km que su equivalente de gasolina, y por qué el eléctrico consume mucho menos energía que ambos para el mismo recorrido.