El gasóleo bonificado es un gasóleo con composición técnica idéntica al gasóleo A pero al que se aplica un tipo del Impuesto sobre Hidrocarburos reducido. Está autorizado para usos específicos: maquinaria agrícola, pesquera, ferroviaria y de construcción.
Para evitar fraudes (usarlo en vehículos de carretera), se le añade un colorante rojo y un marcador químico (Solvent Yellow 124) que permiten a la Guardia Civil identificarlo en cualquier inspección. Su uso indebido en automoción tiene sanciones administrativas importantes.