El IPC de carburantes es la parte del Índice de Precios de Consumo que publica mensualmente el INE referida a los carburantes y lubricantes del transporte personal. Aunque su peso en la cesta es limitado, su volatilidad es muy alta: una subida fuerte del crudo se traslada al surtidor en semanas y empuja al alza el IPC general.
Por eso, en episodios como la crisis energética de 2022, los carburantes fueron uno de los principales responsables de los picos de inflación, y su posterior moderación contribuyó a la desinflación. El INE distingue entre el IPC general, el subyacente (que excluye energía y alimentos no elaborados) y el energético, donde los carburantes pesan de forma destacada.
Para seguir cómo se ha movido el precio que alimenta este índice, el observatorio publica la serie en la sección histórica.