El margen de refino (o crack margin) es la diferencia entre el valor de mercado de los productos refinados que salen de una refinería (gasolinas, gasóleos, queroseno) y el coste del crudo que entró más los costes operativos. Mide la rentabilidad del proceso de transformación.
Un margen de refino alto (típico en épocas de tensión de oferta) significa que las refinerías ganan mucho por cada barril procesado y que la presión sobre los precios en surtidor es alta por el lado industrial, más allá del precio del crudo en sí. En 2022 los márgenes de refino alcanzaron máximos históricos.