El peak oil demand es el punto a partir del cual la demanda global de petróleo alcanza su máximo histórico y comienza a decrecer de forma sostenida. Es distinto al peak oil supply (el máximo de producción, que fue el concepto dominante en los años 2000): ahora el debate se centra en cuándo la demanda tocará techo.
La AIE proyecta que la demanda global de petróleo alcanzará su máximo antes de 2030, impulsada por la electrificación del transporte ligero en China, Europa y EE.UU. La OPEP mantiene proyecciones más optimistas para la demanda y pospone el pico más allá de 2040.