El inyector diésel es el componente que introduce el gasóleo pulverizado en la cámara de combustión. En los sistemas common rail modernos trabaja a presiones de 1.500-2.500 bar y puede realizar hasta 8-9 inyecciones por ciclo de motor con duración de microsegundos.
Los inyectores modernos son piezoeléctricos (para los más precisos) o solenoides. Su precio de sustitución unitario es de 300-800 € dependiendo del vehículo. Se desgastan con carburante contaminado o de baja calidad; el uso de gasóleo A de baja calidad (contenido de azufre elevado o partículas) acelera su deterioro.