El West Texas Intermediate es un crudo ligero y dulce (baja densidad y bajo contenido en azufre) extraído en Texas y Oklahoma. Es la referencia de precio para el mercado norteamericano, cotiza en el NYMEX en Nueva York y suele situarse unos dólares por debajo del Brent por sus diferencias geográficas y logísticas: el WTI se entrega físicamente en Cushing (Oklahoma), un nudo interior sin salida directa al mar, lo que limita su capacidad de exportación frente al Brent del mar del Norte.
El spread Brent-WTI es uno de los indicadores que siguen los analistas para entender la dinámica de los mercados energéticos. Históricamente el diferencial ha oscilado entre 1 y 10 USD/barril a favor del Brent, ampliándose en periodos de exceso de oferta interna estadounidense (boom del shale) y estrechándose cuando las exportaciones de crudo de EE.UU. fluyen con normalidad.
El 20 de abril de 2020 los futuros de WTI para entrega en mayo llegaron a cotizar en -37,63 USD/barril, la primera vez que un crudo de referencia cotizó en negativo: la capacidad de almacenamiento de Cushing estaba al tope durante el desplome de demanda de la pandemia y los tenedores de contratos pagaban por no recibir el crudo físico.
Para España el WTI tiene relevancia indirecta: el carburante que se consume aquí se referencia al Brent y a los productos refinados del hub ARA, no al WTI. Pero el diferencial Brent-WTI condiciona los flujos globales de crudo y, con ello, el precio al que las refinerías españolas compran su materia prima.