ARA (Ámsterdam-Rotterdam-Amberes) es el mayor complejo europeo de almacenamiento y distribución de productos petrolíferos. Sus tanques tienen capacidad para decenas de millones de barriles de productos refinados: gasolinas, gasóleos, fuelóleo y productos químicos. Es el corazón logístico del mercado del noroeste de Europa (NWE).
Su posición geográfica explica su peso: el puerto de Rotterdam es la puerta de entrada de crudo y productos al continente, conectado por oleoductos y barcazas con las refinerías y los centros de consumo del interior europeo. Por ARA pasa una parte enorme del comercio físico de carburantes de Europa.
Los precios spot en ARA son la referencia del mercado físico europeo. Un distribuidor español que importa gasóleo lo compra referenciado al precio ARA más fletes, seguros y costes de descarga, lo que se conoce como paridad de importación.
El diferencial entre el precio en surtidor en España y el precio ARA muestra el margen de toda la cadena nacional de distribución: logística desde el puerto, margen de la estación y, sobre todo, la fiscalidad. Seguir el ARA es la forma de saber cuánto del precio español responde al mercado europeo y cuánto a factores internos.