Puede compensar por el precio rebajado, pero lo decisivo es la salud de la batería (SoH). Conviene pedir un informe del estado de la batería y revisar la garantía restante antes de comprar.
Un eléctrico de segunda mano puede ser una buena compra por su precio rebajado, pero lo que de verdad determina si compensa es el estado de salud de la batería (SoH, State of Health): el porcentaje de capacidad que conserva respecto a cuando era nueva. Una batería degradada reduce la autonomía y es lo más caro de sustituir.
Antes de comprar conviene: pedir un informe del SoH (muchos talleres y el propio coche lo dan), comprobar la garantía de batería restante (habitualmente 8 años o 160.000 km desde nuevo) y valorar el historial de carga rápida. Un eléctrico con buena salud de batería y garantía vigente puede salir muy a cuenta frente a un combustión equivalente.
Para dimensionar la autonomía que necesitas, mira cuántos kilómetros de autonomía da un eléctrico.