Varía mucho según el modelo y el tamaño de la batería: del orden de varios miles de euros, a veces una parte importante del valor del coche. Pero las baterías rara vez se sustituyen enteras y suelen tener 8 años de garantía.
Cambiar la batería completa de un coche eléctrico cuesta del orden de varios miles de euros, una cifra que depende mucho del modelo y de la capacidad (kWh) de la batería, y que en coches pequeños puede equivaler a una parte importante de su valor. No es, sin embargo, un gasto habitual.
Dos matices importantes: las baterías rara vez se sustituyen enteras —se reparan por módulos— y vienen con garantía larga, normalmente 8 años o unos 160.000 km, durante los cuales el fabricante cubre una degradación excesiva. Además, el coste por kWh de las baterías ha caído mucho en la última década y sigue bajando.
Por eso, en la práctica, la mayoría de propietarios no llega a cambiar la batería durante su uso del coche. Es un factor a vigilar sobre todo en la compra de segunda mano.