El aire acondicionado puede sumar entre el 5 % y el 12 % al consumo, según temperatura exterior, velocidad y eficiencia del compresor. El extra es proporcionalmente mayor en ciudad y menor en autopista.
El aire acondicionado del coche funciona con un compresor accionado por el motor (eléctrico en los híbridos y eléctricos puros), y consumir energía es exactamente su trabajo. El sobrecoste depende de tres factores:
- Diferencia de temperatura: bajar de 35 °C a 22 °C es mucho más costoso que de 28 °C a 24 °C. El primer cuarto de hora de uso, hasta enfriar el habitáculo, es el más exigente.
- Velocidad: en ciudad el motor está más tiempo a ralentí o baja carga, y el compresor pesa más relativamente. En autopista a velocidad constante el extra cae al 3-5 %.
- Eficiencia del sistema: coches modernos con compresor de cilindrada variable y refrigerante R-1234yf son más eficientes que los antiguos con R-134a.
La horquilla habitual citada por IDAE, RACE y consumer reports europeos es de 5 a 12 % de incremento de consumo medio. En un coche de 6 l/100 km, eso son 0,3 a 0,7 litros adicionales cada 100 km, equivalente a 30-70 céntimos al precio actual.
Por encima de 70-80 km/h, el aire acondicionado consume menos que llevar las ventanillas bajadas (el sobreconsumo aerodinámico de las ventanillas abiertas supera al del compresor). En ciudad, al revés: ventana abajo es más eficiente.