En ciudad hay muchas aceleraciones y frenadas que malgastan energía, y el motor funciona con bajas rpm donde la eficiencia es peor. Los híbridos invierten este patrón gracias a la frenada regenerativa.
El mayor consumo en ciudad tiene tres causas:
- Aceleraciones y frenadas frecuentes: cada frenada brusca es energía del combustible convertida en calor y desperdiciada en los frenos.
- Motor en rango de baja eficiencia: a las rpm bajas del tráfico urbano, el motor de combustión trabaja lejos de su punto de máxima eficiencia térmica. Un motor diésel es más eficiente a 2.000-2.500 rpm que a 1.000 rpm en tráfico lento.
- Peso y aerodinómica menos relevante: en ciudad el motor lucha contra la inercia del vehículo en cada arranque, no contra la resistencia del viento.
Los vehículos híbridos y eléctricos invierten este patrón: consumen menos en ciudad que en carretera gracias a la frenada regenerativa.