Las áreas de servicio en autopista pagan un canon al concesionario de la vía y no tienen competencia inmediata. Eso permite márgenes comerciales más altos: normalmente 10-20 céntimos/L más.
Hay tres razones estructurales por las que las áreas de servicio en autopista tienen el carburante más caro:
- Canon de concesión: la empresa que opera el área paga un canon al gestor de la autopista. Ese coste se repercute en el precio del carburante.
- Sin competencia inmediata: no hay alternativa a 2 km. El conductor que no tiene combustible suficiente para la siguiente salida no tiene poder de negociación.
- Costes operativos altos: café, restaurante, tienda, aseos, parking: instalaciones de más coste fijo que una estación urbana.
La diferencia oscila entre 10 y 20 céntimos/L frente a las estaciones de la misma zona geográfica fuera de la autopista. La estrategia más eficaz es repostar antes de entrar en autopista si la previsión de combustible lo permite.
Las autovías gratuitas (A-) suelen tener áreas de servicio algo más competitivas que las autopistas de peaje (AP-) porque hay más salidas y más competencia accesible. El hub de autovías muestra el precio medio de cada corredor.