El margen comercial de una estación de servicio es la diferencia entre el precio de venta al consumidor y el precio al que la estación compra el carburante a su distribuidor o suministrador. Incluye la rentabilidad de la propia estación y los costes de gestión que no recoge el precio de suministro.
Según los informes de la CNMC, los márgenes brutos medios en España oscilan entre 3 y 10 céntimos por litro, con las estaciones abanderadas en la banda baja (el operador integrado se queda con parte del margen) y las estaciones independientes o low cost en la banda alta (se quedan más margen porque tienen menos costes).