No hay un patrón sistemático demostrado en toda la red, pero en estaciones de autopista y zonas turísticas sí pueden producirse alzas previas a los grandes desplazamientos, por el aumento de demanda y la menor competencia.
La creencia de que «la gasolina sube siempre antes de un puente» no se cumple de forma generalizada en toda la red: los precios se actualizan a diario y dependen sobre todo del coste del crudo. Pero sí hay un efecto real y localizado: en áreas de servicio de autopista y zonas turísticas, donde la demanda se dispara y la competencia es menor, pueden producirse alzas puntuales antes de los grandes desplazamientos.
A esto se suma la asimetría del efecto cohete y pluma: si en esas fechas coincide una subida del crudo, el surtidor la traslada deprisa. El consejo práctico es repostar antes de salir, en tu estación habitual más barata, y evitar las áreas de autopista salvo necesidad.