Una cobertura forward es un contrato financiero por el que una empresa acuerda comprar un volumen de carburante a un precio fijo en una fecha futura. Se usa para protegerse de subidas de precio del crudo o del carburante.
Es habitual en aerolíneas, navieras, empresas de transporte con grandes flotas y cadenas de distribución. La contraparte asume el riesgo contrario: si los precios bajan, la empresa que cubrió pierde la bajada. Si los precios suben, la cobertura protege su presupuesto. En 2022, las aerolíneas sin cobertura sufrieron el mayor impacto del queroseno caro en sus márgenes.