Contango es la situación de los mercados de futuros en la que los contratos a plazo (entrega futura) cotizan por encima del precio spot (entrega inmediata). Es la estructura habitual del mercado del crudo, porque refleja los costes de almacenamiento, los seguros y la financiación de mantener el producto físico hasta la fecha de entrega.
Cuando el contango es muy pronunciado, los operadores pueden ejecutar el llamado cash and carry: comprar crudo barato hoy, almacenarlo y venderlo más caro en futuros, capturando la diferencia menos los costes. Esta dinámica solo es rentable mientras haya capacidad de almacenamiento disponible.
El contango extremo explicó parcialmente la caída del WTI a precios negativos en abril de 2020: con la demanda hundida por la pandemia, el almacenamiento de Cushing se llenó y nadie podía recibir más producto físico, de modo que los tenedores de contratos pagaban por liberarse de ellos.
La estructura opuesta es la backwardation, en la que los futuros cotizan por debajo del spot y que suele señalar escasez física inmediata. Seguir si la curva está en contango o en backwardation es una herramienta básica para interpretar la tensión del mercado de crudo en cada momento.