El HVO (aceite vegetal hidrotratado) es un gasóleo renovable producido por tratamiento catalítico con hidrógeno de aceites vegetales (colza, palma, soja) o grasas animales. A diferencia del FAME, el HVO es químicamente idéntico al gasóleo fósil (hidrocarburo parafínico) y es compatible al 100 % con cualquier motor diésel sin modificaciones.
Puede reducir las emisiones de ciclo de vida de CO₂ entre un 60 % y un 90 % respecto al gasóleo fósil cuando se produce con materias primas de segunda generación (aceites usados, grasas animales, residuos agrícolas). Neste, Eni y varios operadores lo comercializan mezclado con gasóleo convencional; también se vende puro (HVO100) en algunas estaciones europeas.