La intensidad energética es el cociente entre el consumo de energía primaria y el PIB de un país, expresado en toneladas equivalentes de petróleo (tep) por millón de euros. Mide cuánta energía necesita la economía para generar cada unidad de riqueza.
España ha reducido su intensidad energética de forma sostenida desde 2004, pero sigue siendo superior a la media UE-27. Los sectores de transporte por carretera e industria son los más energo-intensivos. Una caída de la intensidad energética indica que la economía crece generando menos emisiones por euro de PIB.