El intercooler (o enfriador de aire de admisión) es un intercambiador de calor que enfría el aire tras comprimirlo el turbocompresor. Al comprimirse, el aire se calienta y se dilata: si entra caliente, es menos denso y lleva menos oxígeno por litro. Enfriándolo se recupera densidad y se puede introducir más masa de aire en el cilindro.
Los tipos más comunes son:
- Air-to-air: el aire comprimido circula por un radiador refrigerado por el viento de marcha. El más sencillo y extendido.
- Air-to-water: el aire se enfría con agua del circuito de refrigeración. Más compacto, usado en motores con espacio limitado.
Un intercooler eficaz puede ganar hasta un 5-10 % de potencia y mejorar el consumo al permitir un mapa de inyección más optimizado.