Una marca low cost es un operador de estaciones de servicio que reduce su coste operativo al mínimo: sin tienda, sin cafetería, sin servicio en pista y muchas veces totalmente automatizado (autoservicio 24/7 con pago en surtidor). Su modelo de negocio se basa en volumen con margen ajustado.
En España las marcas low cost más extendidas son Plenoil, Petroprix, Ballenoil, Plenergy y Esclat Oil. Su precio suele situarse entre 3 y 10 céntimos por litro por debajo de las integradas.