El combustible de aviación sostenible (SAF) es un queroseno de aviación producido a partir de fuentes renovables: aceites vegetales usados, residuos agrícolas o síntesis química con hidrógeno verde. Puede mezclarse con queroseno fósil hasta un 50 % sin modificaciones en los motores aeronáuticos.
El reglamento europeo ReFuelEU Aviation (2023) impone mezclas mínimas obligatorias en los aeropuertos de la UE: 2 % en 2025, subiendo hasta el 70 % en 2050. Su importancia en precios de energía está relacionada con el queroseno aeroportuario, que incide en las series de consumo de CORES.