Un biocomponente es la fracción renovable que se mezcla con el carburante fósil para reducir su huella de carbono y cumplir los porcentajes mínimos exigidos por la regulación europea. El marco de referencia es la Directiva de Energías Renovables (RED II/RED III), traspuesta en España por el Real Decreto 1085/2015 y los objetivos anuales de venta de energía renovable en el transporte.
En España las mezclas estándar son:
- Bioetanol en gasolinas: hasta 5 % (E5) en la mezcla histórica española, hasta 10 % (E10) en el producto que se está generalizando, en línea con varios países de la UE.
- FAME (éster metílico de ácidos grasos) en gasóleo de automoción: hasta 7 % (B7) según la norma EN 590.
Los porcentajes están limitados por la compatibilidad con los motores existentes. El etiquetado en surtidor (E5, E10, B7) es obligatorio en la UE desde 2018 para que el conductor identifique qué mezcla repuesta. Subir las mezclas requiere una transición ordenada, como hicieron Alemania o Francia con la E10.
Junto al FAME convencional gana peso el HVO (gasóleo parafínico hidrotratado), un renovable que no tiene el límite del 7 % porque es químicamente equivalente al gasóleo fósil y cumple su propia norma (EN 15940).