La norma Euro 1 fue la primera regulación de emisiones europea armonizada para turismos y furgonetas ligeras, aplicable a los modelos nuevos desde julio de 1992 mediante la Directiva 91/441/CEE. Marcó el inicio de la secuencia Euro que llega hoy hasta Euro 7.
Su efecto técnico más importante fue obligar a la generalización del catalizador de tres vías en los motores de gasolina y a la formulación de gasóleos de automoción con contenido de azufre reducido. El catalizador exige gasolina sin plomo, por lo que Euro 1 aceleró la retirada de la gasolina con plomo en Europa.
Euro 1 fijó límites combinados de monóxido de carbono (CO) y de la suma de hidrocarburos más óxidos de nitrógeno (HC+NOx) medidos en el ciclo de homologación de la época. Las cifras exactas de cada contaminante figuran en el anexo de la Directiva 91/441/CEE y de sus normas de desarrollo, que conviene consultar en la fuente oficial.
En la clasificación ambiental de la DGT, los vehículos anteriores a Euro 3 en gasolina (y a Euro 4 en diésel) no reciben distintivo: son los coches sin etiqueta, los más penalizados en las zonas de bajas emisiones.