La norma Euro 5 (Reglamento CE 715/2007) se aplicó a los turismos nuevos desde septiembre de 2009 en gasolina y septiembre de 2011 en diésel. Sus límites de emisión de partículas para diésel (5 mg/km) eran tan estrictos que los fabricantes adoptaron el filtro de partículas (DPF) como solución prácticamente universal.
Los límites de NOx para gasolina cayeron a 60 mg/km y para diésel a 180 mg/km. Los vehículos Euro 5 reciben etiqueta C de la DGT (diésel) o etiqueta C (gasolina), salvo que su fecha de matriculación sea anterior a los cortes.