Los óxidos de nitrógeno (NOx) son los gases NO y NO₂ que se forman en cualquier combustión a alta temperatura cuando el nitrógeno del aire reacciona con el oxígeno. Los motores diésel emiten significativamente más NOx que los de gasolina porque operan a mayor temperatura y en mezcla pobre.
El NOx es tóxico a concentraciones bajas y precursor del ozono troposférico. Por eso constituye el criterio de limitación más exigente de las normas Euro 5 y Euro 6. La tecnología principal para reducirlo en diésel es el sistema SCR con AdBlue.