El gas natural licuado es metano enfriado a –162 °C para almacenarse en estado líquido en depósitos criogénicos. A esa temperatura ocupa unas 600 veces menos volumen que en estado gaseoso, lo que lo hace viable como carburante para vehículos pesados de larga distancia.
Su uso en España se da en camiones de gran tonelaje y en barcos (especialmente cruceros y ferries de nueva generación). La red de surtidores se concentra en grandes ejes logísticos. Etiquetado DGT: ECO.