La Inspección Técnica de Vehículos es la revisión periódica obligatoria de los vehículos matriculados en España, equivalente al MOT británico o al TÜV alemán. La frecuencia varía según la antigüedad del vehículo: cada 4 años los 4 primeros; luego cada 2 años; y anual a partir de los 10 años.
Para los carburantes es relevante porque la ITV incluye:
- Medición de emisiones en tubo de escape (CO, HC en gasolina; opacidad en diésel).
- Lectura del OBD-II para verificar que no hay fallos activos en el sistema de emisiones.
- Comprobación del DPF en diésel y del catalizador en gasolina.
Un vehículo con DPF manipulado (borrado electrónico o bypass físico) es causa de fallo grave automático.