Ya no hay una respuesta única. Hace años el cambio manual gastaba menos, pero los automáticos actuales (doble embrague, convertidor con muchas marchas o CVT de los híbridos) igualan o mejoran el consumo del manual. Depende del tipo de cambio y de cómo conduzcas.
No hay una respuesta única: depende del tipo de cambio automático y de cómo conduzcas. Durante décadas el cambio manual consumía claramente menos, porque los automáticos clásicos (convertidor de par con pocas marchas) perdían energía y llevaban menos relaciones. Esa ventaja se ha ido reduciendo con la tecnología.
Los automáticos actuales han cerrado casi por completo esa distancia. Los cambios de doble embrague (tipo DSG), los convertidores de par con 7, 8 o 9 marchas y los CVT de muchos híbridos suelen igualar el consumo del manual y, en bastantes modelos, lo mejoran: cambian de marcha en el momento óptimo, algo que un conductor medio no siempre acierta.
Que uno gaste menos que el otro depende de varios factores:
- Tipo de automático: un doble embrague o un convertidor moderno con muchas marchas es más eficiente que un automático antiguo de 4 o 5 relaciones.
- Estilo de conducción: un conductor experto puede exprimir un manual; uno medio suele gastar menos con un buen automático.
- Tipo de recorrido: en ciudad con muchos parones el automático rinde muy bien (sobre todo si es híbrido); en carretera la diferencia suele ser mínima.
- Modelo concreto: el consumo se homologa por versión, así que conviene comparar las cifras de la ficha en lugar de generalizar.
En la práctica, para decidir mira el consumo homologado según el ciclo WLTP de cada versión (manual y automática) en la ficha del coche, y recuerda que tu consumo real dependerá sobre todo de cómo y dónde conduzcas. Para traducirlo a dinero, calcula el coste por 100 km con el precio de hoy.