Un cofre cargado en el techo puede disparar el consumo entre un 10% y un 25% a velocidad de autopista; unas barras vacías, mucho menos. El efecto crece con la velocidad, así que conviene quitarlos cuando no se usan.
Llevar algo en el techo aumenta el consumo sobre todo por la resistencia aerodinámica, no tanto por el peso añadido. Cuanto más grande y voluminoso sea lo que transportas y más rápido circules, más gasolina gastas. En ciudad apenas se nota; es en autopista donde más penaliza.
- Barras o baca vacías: un aumento pequeño, del orden del 1-5% a velocidad de autopista.
- Baca cargada (bicis, esquís, tablas): suele situarse en torno al 10-20%, según el volumen y la forma de la carga.
- Cofre cerrado y cargado: es lo que más penaliza, habitualmente entre un 10% y un 25%, e incluso más con cofres grandes a alta velocidad.
La clave es que la resistencia del aire crece con el cuadrado de la velocidad: a 120 km/h el aire opone mucha más fuerza que a 90 km/h. Por eso el mismo cofre que a 90 km/h te cuesta poco puede dispararte el gasto en autopista. El peso extra influye, pero es un factor menor frente a la aerodinámica.
En un viaje largo, el consumo real que verás puede alejarse bastante del consumo homologado del coche. Para reducirlo: quita la baca o el cofre cuando no los uses, baja un poco la velocidad, coloca la carga lo más baja y compacta posible y elige cofres de perfil aerodinámico. El IDAE recomienda retirar las barras del techo cuando no son necesarias precisamente por este motivo. Calcular el coste por 100 km con y sin cofre te da la diferencia real en tu bolsillo.