Depende de los kilómetros que hagas al año. El GLP es más barato por litro porque paga menos Impuesto sobre Hidrocarburos, pero la instalación es una inversión que solo se amortiza con un uso intenso. A cambio, el coche obtiene la etiqueta ECO.
Depende sobre todo de cuántos kilómetros hagas al año. El GLP sale bastante más barato por litro que la gasolina porque paga un Impuesto sobre Hidrocarburos mucho menor, pero la instalación es una inversión inicial que solo se recupera con un uso intenso. Si haces pocos kilómetros, difícilmente compensarás lo que cuesta la conversión.
- Combustible más barato: al pagar menos impuesto, el precio por litro del GLP es sensiblemente inferior al de la gasolina. Puedes comparar en precio hoy y ver el peso de los impuestos.
- Etiqueta ECO de la DGT: un coche transformado a GLP obtiene la etiqueta ECO, lo que facilita circular y aparcar en las zonas de bajas emisiones.
- Sistema bifuel: la conversión no elimina el depósito de gasolina, así que conservas su autonomía y puedes alternar entre ambos combustibles.
- Coste de la instalación: transformar el coche supone un desembolso inicial que hay que amortizar antes de empezar a ahorrar de verdad.
- Consume algo más de litros: el GLP tiene menor densidad energética, así que gastarás más litros que con gasolina; aun así, el precio inferior suele compensarlo.
- Menos estaciones: la red de puntos de repostaje de GLP es más limitada que la de gasolina, aunque suficiente en la mayoría de zonas.
- Homologación obligatoria: la instalación debe hacerla un taller autorizado y pasar una inspección en la ITV, y el depósito resta algo de espacio en el maletero.
En resumen: haz números con tu kilometraje real. Si recorres muchos kilómetros al año (uso intensivo, trayectos largos o mucha ciudad), la conversión a GLP suele amortizarse y ahorrar dinero a medio plazo. Si usas poco el coche, probablemente no merezca la pena.